martes, 26 de febrero de 2013

Y a ti ¿Se te olvidan las cosas?

En la medida que envejecemos, ocurren cambios en la figura corporal y aunque algunos cambios inevitablemente ocurren con este proceso, las opciones de estilo de vida pueden disminuir o acelerar dichos cambios.
El cuerpo humano está compuesto de grasa, tejido magro como lo son los músculos y los órganos, huesos, agua y otras sustancias. A medida que envejecemos, la cantidad y distribución de estos materiales cambiará.
El tejido graso puede aumentar hacia el centro del cuerpo, incluyendo la región alrededor de los órganos abdominales. La proporción de grasa corporal puede incrementarse hasta en un 30%.
A medida que la grasa aumenta, la masa magra corporal disminuye. Los músculos, el hígado, los riñones y otros órganos pueden perder algunas de sus células, un proceso llamado atrofia. Los huesos pueden perder algunos de sus minerales y se vuelven menos densos y podrían darnos problemas con osteoporosis.
Otro cambio puede ocurrir que mientras pasan los años uno puede disminuir en estatura. La tendencia a bajar de estatura se da en todas las razas, en ambos sexos y está relacionada con los cambios en huesos, músculos y articulaciones por el envejecimiento.
Las personas después de los 40 años de edad pierden alrededor de 1 centímetro por cada 10 años de vida y la pérdida es mayor después de los 70 años ya que uno puede perder entre 2.5 y 7.5 cm de estatura a medida que envejece.
Otro cambio con la edad es el aumento de peso, los hombres generalmente aumentan de peso hasta la edad de 55 años aproximadamente, pero luego lo perderán y esta perdida podría estar relacionado con una disminución en la hormona sexual masculina testosterona. Las mujeres por su parte generalmente aumentan de peso hasta los 65 y luego comienzan a perderlo en gran parte por la perdida de tejido muscular.
Más cambios con el paso de la edad, es la pérdida de masa muscular en las piernas y los cambios en la forma del cuerpo pueden afectar el equilibrio, por lo que se podrían presentar las caídas.
Los años hacen que nuestra piel no se encuentre en perfectas condiciones. Normalmente aparecen arrugas que acentúan nuestra edad, y que en muchos casos nos avejentan.
Este proceso se produce principalmente por una pérdida de elasticidad en la piel causa por el descenso del colágeno. Además de aparecer en nuestro rostro pequeñas arrugas que con el paso del tiempo irán en aumento, también disminuye el relleno facial en labios, párpados, pómulos, y es que el colágeno es imprescindible para vencer el paso del tiempo en la piel ( y para los interesados en revertir el proceso, les recomiendo sesiones de Radiofrecuencia en www.YafahBeautyCenter.com).
El cuerpo desde los 20 años desciende considerablemente la producción del colágeno, ocasionando el proceso de envejecimiento así como la aparición de arrugas y líneas de expresión. Además, la falta de colágeno en el cuerpo ocasiona molestias en las rodillas y articulaciones, perdida de elasticidad en la piel, problemas de visión, pérdida de brillo en el cabello y uñas.
No obstante lo anterior, los signos que denota los cambios del cuerpo, son multifactoriales y hoy quiero hablar de los neurotransmisores.
Los neurotransmisores son sustancias quimicas que se encargan de la transmisión de las señales entre una neurona y otra a través de la sinapsis, estos conducen los mensajes a distintas zonas del sistema nervioso (cerebro, médula espinal y nervios). Son varios lo neurotranmisores, pero hoy, solo hablaré de 6 importantes
-La acetilcolina.
-La dopamina.
-La noradrenalina .
-La serotonina.
-El Ácido gamma-aminobutírico o GABA.
-La adrenalina.
Hoy solo me concentraré en La acetilcolina. Este neurotransmisor regula la capacidad para retener una información, almacenarla y recuperarla en el momento necesario. Cuando el sistema que utiliza la acetilcolina se ve perturbado aparecen problemas de memoria y hasta, en casos extremos, demencia senil.
Los niveles altos de acetilcolina potencian la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje.
Un bajo nivel provoca, por el contrario, la pérdida de memoria, de concentración y de aprendizaje.
PREVENCIÓN
El ejercicio es una de las mejores maneras de retardar o evitar los problemas musculares, articulares y óseos, e incluso hoy se sabe que más que resolver crucigragramas, o juegos de destreza, no hay como el ejercicio para el cerebro.
Otra buena fuente que ayuda a la memoria son los Alimentos ricos en Vitamina B: los ajo, las cebollas, el apio, los cacahuetes, los espárragos, la avena, las borrajas, las zanahorias, la soja, el trigo, el arroz, las judías, las berenjenas, las habas o el maíz.
Por supuesto también son recomendados alimentos que tengan colina, como lo es el pollo y la soya. ¡Así que, a comer se ha dicho!
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