miércoles, 21 de octubre de 2015

TÚ ¿DICES MENTIRAS PIADOSAS A TUS HIJOS? 1ra parte

MENTIRAS PIADOSAS A LOS HIJOS 1ra parte

La historia de la película Nuestro último verano  a Escocia, trata de una familia cuyos cónyuges están separados, sus tres hijos lo saben pero deben visitar a la familia de él y aún no quieren comunicarles su situación.


Ante de partir, aleccionan a sus hijos al respecto de lo que pueden y no pueden decir, la hija mayor de alrededor de 12 años es suspicaz al respecto de las mentiras y en su cabeza no entiende para que deben jugar esa trama ocultando la verdad. Es obvio que las mentiras no salen bien y el abuelo de inmediato huele el fraude.

En una escena la hija mayor está charlando con una tía y le dice: “mis padres mienten y me obligan a que lo haga y yo, no confío en ellos”. ¿Un hijo no confía en sus padres? Pues bien, ese es el precio equivalente por su desvarío.

He aprendido que existe una reciprocidad invisible que la vida nos da, directamente relacionada con el bien, o el error que cometemos, si te equivocaste en temas de dinero, no debe ser raro que hoy, no lo tengas, si defraudaste la confianza de alguien es probable que tarde o temprano te lo hagan a ti, si hablaste mal de otros sucederá a la postre que lo hagan de ti, si mientes... Te mentirán. Podríamos poner innumerables ejemplos.

El gran problema con las mentiras es que muchas veces no se les toma su importancia debido a la aparentemente sutileza de lo inocente del resultado, por ejemplo, la hija esta pequeña y los padres van a salir al cine, entonces la madre piensa magistralmente decirle a la hija que van ir al doctor. El hijo pregunta a su padre cuánto le costó el vehículo, y para evitar darle el precio real le baja el precio para que cuando su hijo lo diga,no revele la verdad. La hija presencia que la madre esta mintiéndole a la abuela acerca de los resultados de su salud, basándose en la premisa de que si se entera, se vaya a poner mal.

Las mentiras exceden nuestro consciente, dado que nuestro cerebro procesa 400,000 millones de bits de información por segundo, pero sólo somos conscientes de 2,000 bits, es decir, un 0.0000005% de lo que recibimos en el consciente. Para entender estas cifras es como visitar una casa que vas a comprar, y la información que recibes con 10 minutos de visita te llevaría más de 10 años de análisis de la información que recibimos a través de nuestros sentidos y por ende en el inconsciente.

Permíteme explicar porque las mentiras además de trastocar un principio universal de la Verdad, excede a nuestro intelecto y aunque se piense que la madre, la hijo o hijo o el esposo o esposa no se darán cuenta del engaño, ellos lo sabrán aunque no necesariamente en el intelecto. 

Mucho se  habla que la comunicación se divide en 3 aspectos, Albert Mehrabian profesor de psicología de la Universidad de Harvard, uno de los mas famosos expertos en lenguaje corporal ha comprobado a lo largo de treinta años de experimentos y observación, que en una conversación únicamente el 7% de la comunicación proviene de las palabras, entonces la pregunta es ¿Y el 83% restante de la comunicación? un 38% es el tono y la intención que se nos escucha cuando hablamos, y el 55% es el lenguaje corporal.

Con lo anterior el mensaje que deseo que te quedes, es que si le hiciéramos más caso a eso que se le llama intuición, sexto sentido o al inconsciente, y dejáramos de lado lo racional que supuestamente somos, más información podríamos aprovechar a pesar que no necesariamente la racionalicemos.

Un buen símil que puedo compartirte para que se comprenda mejor lo anterior, es semejante a las experiencias vividas en nuestros primeros años, imaginémonos una situación traumática vivida a los 3 años, tal vez fue un miedo a un perro debido a un ataque, ese miedo provocó que hoy tenga animadversión a las perros. Esta experiencia afecta mi presente, mi ser lo sabe, aunque evite a los perros y la verdad de lo sucedido al ser tan corta la edad, no lo podemos verbalizar, pero trastoca nuestro ser, basta dejarte sentir si alguien te está mintiendo para que lo corrobores, no hace falta más que conocer esa parte de tu yo que el intelecto ha mitigado.

Termino con una frase de mi Twitter @mijaelavila ‘Mentir en algo pequeño, es tan insignificante que cuando sea algo importante ¿por qué no se mentira? #HeDicho,

Saludos afectuosos!
Miguel Ávila 

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